La muerte de Ana María Cetina, una joven colombiana de 23 años, se convirtió en una de las historias más dolorosas del accidente de un jet privado ocurrido el domingo 1 de noviembre en Palm Beach, Florida. La joven viajaba con la familia para la que trabajaba como niñera. Ninguno de ellos sobrevivió al impacto.
El presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, confirmó su fallecimiento y expresó sus condolencias a los familiares. La Cancillería también manifestó su solidaridad y ofreció acompañamiento consular a sus seres queridos.
Cetina era ingeniera biomédica, pero había emigrado a Estados Unidos junto a su madre en busca de nuevas oportunidades. Como no consiguió homologar su título profesional, comenzó a trabajar como niñera. Su hermana, Angie Ramírez Cetina, contó a Caracol Radio que Ana María siempre buscaba la manera de salir adelante y conseguir sus propios ingresos.
La joven vivía en Aspen, Colorado, y cuidaba a Charlie y Emma, los hijos del empresario tecnológico Adam Robinson y su esposa, Helen Sharp. Los cuatro murieron en el accidente. También fallecieron Rachael Reed, amiga de la familia; su pareja, Charmi Fehr, y los tripulantes Jeffrey Gregory y Nathalia Gadelha.
Una despedida que quedó pendiente
La familia de Ana María recordó que la joven estaba de vacaciones cuando ocurrió el accidente. Su hermana habló con ella poco antes del vuelo. Durante una videollamada desde el aeropuerto, Cetina le mostró a los niños y le envió una fotografía del avión. También intercambiaron mensajes y videos. «Me dijo que lo viera apenas aterrizara. Y ya de ahí no supe más de ella», relató Angie Ramírez a Caracol Radio.
La familia Robinson también dedicó unas palabras a la colombiana. En un comunicado, destacó el cariño con el que cuidaba a los niños y aseguró que era parte de su hogar. «Nos dejó como legado un amor y una dedicación incondicionales», expresaron.
Qué se sabe del accidente del jet privado en Florida
El jet privado había despegado del Aeropuerto Internacional Austin-Bergstrom, en Texas, con destino a Bahamas. Según la información aeronáutica citada en los reportes, la tripulación comunicó condiciones de turbulencia, hielo y lluvia durante el vuelo.
Los pilotos solicitaron autorización para ganar altitud. Sin embargo, poco después la aeronave comenzó a perder altura de forma acelerada y terminó estrellándose en Palm Beach.
Las autoridades estadounidenses confirmaron el siniestro y continúan las investigaciones para establecer las causas. Mientras tanto, la familia de Ana María enfrenta la pérdida de una joven que había dejado Colombia con la esperanza de construir nuevas oportunidades.

